miércoles, 23 de diciembre de 2015

NOCTURNO

Pues llega un momento en que miras a lo académico y necesitas algo más, lo correcto es insuficiente, hay que cruzar a otro territorio donde la verdad vibre, donde las grietas nos transmitan algo mucho más profundo, donde la ruptura nos lleve hasta el misterio.
Incluso las formas esfumadas de la noche tienen una ligereza que nada tiene que ver con la brillantez de la linea cerrada, por el día cuesta más ver el movimiento de las cosas, la descomposición de la materia, el viaje de la forma siempre abierta. Lo nocturno es una advertencia que nos indica la pista a seguir, apunta hacia la quietud vertiginosa y leve de todo lo que vemos. El silencio resuena, la quietud se precipita, la oscuridad resplandece, todo es dual; por eso nos bloqueamos, nada es blanco o negro, la penumbra está llena de riqueza cromática, la sutileza es radiante, la caricatura grotesca.
Y es la sensibilidad la que te hace sentir que la forma pulida en pintura muestra más claramente su truco o mentira, hay que alejarse de eso, aventurarse por otros senderos desconocidos.
Que el pie izquierdo no sepa el siguiente paso que dará el pie derecho.

viernes, 18 de diciembre de 2015

PINTURAS EN MOVIMIENTO

En el estudio, junto a J. Elespe y June, viendo los últimos cuadros, hablando de nuestras cosas.
Después vino también Belén, y las inseguridades y las zozobras, la fe y las certezas, todo se movía en nuestras palabras.
Comentaba Jerónimo como los cuadros son seres vivos, a veces se muestran rotundos, nos brindan su revelación, y en otras ocasiones parece que se esconden y no nos respaldan, nos dejan abandonados, mudos, se retiran a no se sabe dónde.
Está bien así, las pinturas pueden ser libros abiertos por su más hermosa página, o libros cerrados con las hojas pegadas y herméticas.
Depende del lugar en que se expongan, de la luz con que sean vistos. No es fácil sacar las pinturas del estudio, ahí encuentran su espacio, la rutina visual es una conquista del propio cuadro, la pintura se resiste a bajarse del caballete, no quiere ser sustituida, desplazada en el corazón del pintor por otra visión, otra pintura.
Verdaderamente los cuadros tienen su propio misterio, su propia voz. A veces son prosa, otras veces son poesía, pueden gritar o acompañarnos en silencio.
Ellos también tienen su vida y su propia muerte.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

DESDE EL FONDO

Es siempre lo mismo, no hago distinción entre la vida y la pintura, el logro es siempre posterior y consecuencia de una pérdida total , de un arrasamiento absoluto.
No hay técnica que valga, puedes tirar todos los manuales de autoayuda, ningún maestro te va a enseñar cómo pintaban Rembrandt o Freud, y menos todavía podría decirte cual es tu manera de pintar, esa debe ser sólo tuya.
Ningún gurú te hará llegar a la revelación.
Hay que tirarse al mar y nadar, y el mar es siempre imponente, inconmensurable, y tus fuerzas...
¡ Ah! Siempre son más de lo que imaginas, cuando ya no puedes más, entonces surge desde el fondo mismo del ser, lo inombrable, lo original.
Nunca lo que tú esperabas, pues lo que esperabas estaba ya en el pasado.

viernes, 11 de diciembre de 2015

ESTRELLA FUGAZ

No es una linea recta, no hay un inicio y un final, no es por dentro ni por fuera, ni tiene que ver con la voluntad.
En la acción atenta, en la vacuidad, en la asunción sin juicio, tras las nubes, vuelve a brillar.
Puedes correr o detenerte,
quedarte en tu casa o viajar.
Pero no seguir demorándote.
Es urgente.
Ese resplandor ocurre de vez en cuando.
Ya nada es igual.

EN EL INICIO

Hay una estructura oculta, una geometría inaccesible tras el caos de lo que acontece.
A esa trama invisible no se llega con el razonamiento lógico, las palabras y la impoluta matemática tienen el acceso restringido, los eruditos se enredan en el discurso y los físicos divagan en caída libre por los agujeros negros.
Estamos inmersos en la fatuidad.
Esta madrugada está llena de luz, ahora en este momento en que el cielo es todavía  negro.
Asumo mi arrogancia.
La observo y me rio de mi mismo.
Me sobra discurso y me falta silencio.
Eso es lo que echo en falta.
En la pintura, en la escritura: Silencio.
Ahí emerge el gran misterio.
El verdadero orden implicado.
Estoy en el inicio de la asignatura crucial.

martes, 8 de diciembre de 2015

ANTES DE TODO

En algún momento hay que cruzar la linea, todos tenemos un muro que parece infranqueable. No voy a soltar un manual de cómo mover las piernas para saltar, ni un tratado de psicología conductista y positivista para superar obstáculos.
Al final llegamos al misterio, y ahí sólo cabe un lenguaje: se trata de cuánto eres capaz de amar.
Haz agujeros en la tierra, busca descifrar las claves secretas de la vida.
Pero la vida surge del amor.
Y si no te convence, sigue excavando.

DEJA QUE TODO SEA

Hay canciones que surgen del primer manantial y parecen tocar el origen de la vida y sólo con escucharlas contagian al corazón una oración de alegría y agradecimiento.
Ese es para mi el gran arte, el que nos despierta y nos recuerda quienes somos y nos lleva a un estado de suspensión.
Alzo mis brazos, y abrazo a todos los desheredados de la tierra pues sé que nos encontraremos en el país de nunca jamás.
Todo quedará atrás, deja que todo suceda y pase.

lunes, 7 de diciembre de 2015

EL PERFIL NEVADO

Había nevado por la noche en la vertiente norte y la nieve perfilaba la cumbre de la montaña, que recibía, luminiscente, la luz del primer sol de la mañana.
La bicicleta avanzaba silenciosa, las praderas de fresnos y robles poblaban el valle que ascendía por esta vertiente sur y permanecía verde y sin nieve.
Y la misma sensación ya repetida, de ser un visitante con el privilegio de poder ver tanta belleza en esta tierra misteriosa y desconocida.

domingo, 6 de diciembre de 2015

AVENTUREROS

Luz plateada y lunar que analiza los obstáculos y las personas que se cruzan en nuestro camino.
Luz solar y fogosa, que galopa sin freno y convierte en sombras fugaces y brillos rutilantes todo lo que acontece  a  nuestro vertiginoso paso.
¿ Cual de las dos luces ilumina nuestras vidas ?
¿ Predomina lo romántico e irracional ?
¿ Buscamos más el equilibrio y la seguridad de lo racional?
¿ Apolíneo o dionisíaco ?
¡Ah! Somos seres múltiples, nada es blanco o negro, nada es tan simple ni divisible, todo es multiforme y cambiante, todo es sólido y líquido a la vez, matérico y leve, quisiéramos ser de una pieza, quisiéramos ser pobres y tristes seres constituidos y presos obedientes actuando en una cuadrícula previsible, pero somos ricos humanos viviendo una aventura en libertad, zarandeados por tempestades y acariciados por una brisa suave.
Quizá el gran secreto es elegir no elegir.
Aceptar la luna y el sol, la luz y la oscuridad.
De día soy clásico, de noche, romántico.

martes, 1 de diciembre de 2015

ESCUCHAR

El propio cuerpo nos habla, pero nos han mal enseñado a desatenderlo, a pasar horas en el ordenador, a abotargarlo de alimentos y alcohol, a alargar la vida con medicamentos varios.
Hay que volver a subir al monte, dejar el ordenador y mirar hacia arriba, hacia este cielo azul.
Y parece que también vamos a reventar el planeta tierra.
Quizá nuestros nietos caminen por un desierto.
El panorama es desolador, y quizá por ello, con la urgencia de la mirada que todavía puede ver el milagro, hay que abrir bien los ojos y mover las piernas y el corazón.

viernes, 27 de noviembre de 2015

DE LA TIERRA Y EL CIELO

En “ El Cielo Sobre Berlín” de W. Wenders, dos ángeles sobre vuelan el cielo y las calles de la ciudad alemana, escuchan y miran impotentes las limitaciones y los sufrimientos humanos, y poco pueden hacer para aliviar a los habitantes de Berlín. Apenas apoyan sus manos protectoras sobre el hombro de las personas que vagan con sus penas.
Sólo pueden ser vistos por los niños y las personas de corazón puro. Ellos también vagan invisibles por la urbe.
Uno de los ángeles se enamora de una trapecista, y desea ser humano, padecer penas, sentir el peso de su propio cuerpo, poder acariciar el cuello y la espalda de la bella trapecista, involucrarse en la tierra y sentir no sólo el espíritu, sino la incendiada carne, la voluptuosidad de lo humano.
Todos ansiamos nuestra carencia, los humanos la levedad, los ángeles el peso y la carnalidad.
Quizá estamos viajando de un lugar a otro y lo ignoramos, y queda en nosotros un recuerdo vago, una intuición pertinaz que nos recuerda el otro lugar al que pertenecimos.
Exiliados en la Tierra con muros colindantes.
Añorantes de corporeidad los que ascendieron a los cielos.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

EL HOMBRE PÁJARO

Nuestros cuerpos se adaptaban a las pendientes y a las curvas,  era como si nuestros músculos fueran de seda y  adoptaran la aerodinámica conveniente en cada momento. Lo que nos perseguía era lo invisible, un peligro más allá de toda forma,  y corríamos veloces, seguíamos con confianza total a nuestro guía,  él nos dirigía y era sorprendente que cada uno de nosotros hubiera adquirido las cualidades de nuestro líder.
Del pánico pasamos a una paz total, a una satisfacción parsimoniosa, volvíamos a disfrutar de cada recodo y de cada curva, de cada uno de nuestros regates para evitar el mordisco mortal, sí, habíamos evitado a la misma muerte, y nos sentíamos invencibles, ligeros, plenos.
Fue entonces cuando nuestro guía nos regaló una manifestación de su grandeza. Se puso a saltar como el mismo Nijinski, unos saltos mantenidos a una altura increíble, empezó a desplegar alas con espejuelos de colores, alas bellísimas que brillaban aterciopeladas con la luz del sol.
Saltaba de un lado a otro del río que atravesaba la pradera donde descansábamos.
Y en su éxtasis no había el más mínimo exhibicionismo, era sólo la expresión de su alegría.
Pensé en el milagro, esta vez sí, podía usar esa palabra sagrada con conciencia y verdad, así que la repetí para mis adentros, el milagro de poder haber visto a aquel ángel.
Y sentir en el propio cuerpo la levedad más allá de todo el peso y el lastre que se nos viene encima en esta tierra nuestra en la que vivimos.

lunes, 23 de noviembre de 2015

PROCESOS

Sucede casi siempre de la misma manera, el deseo nos impulsa y el difícil acceso hasta la meta, nos hace ir perdiendo fuelle, nos hace ir extenuándonos, el cuerpo se aferra a su rutina de comodidad. El sentido común nos devuelve hacia la zona de seguridad. Es entonces cuando opera la fuerza oculta de la fe, siempre hay un proceso, entramos en las caídas libres, en las aniquilaciones, en las pérdidas totales, en el pánico. Pero es sólo la muerte del ego, el verdadero ser sigue resistiendo.
Cuando uno cree que ya todo se perdió, nada importa.
Cesan los miedos.
Se desvanecieron las metas.
Y si sigues queriendo avanzar en la misma dirección, la ansiada meta será una fugaz pasada en el camino. El cuerpo ahora no pesa, el tránsito es un vuelo y la resistencia del aire, sólo una brisa acariciante.


domingo, 22 de noviembre de 2015

EN ABIERTO

Si sigues soñando, es que hay en ti un resorte
desde el que te puedes impulsar.

No dejes que el sentido común te haga caer en la  vulgaridad,
en lo ordinario,
en lo que hace o dice todo el mundo.
Porque todo el mundo no existe.
Existimos tú y yo,
y somos tan distintos,
aunque tú puedes sentirme a mi,
y yo puedo sentirte a ti.
Eso es la hermandad.
Aun así, déjame que circule libre en mi diferencia,
si me amas,
déjame partir.


lunes, 9 de noviembre de 2015

LIENZO EN BLANCO

¿ Y si la edad fuera una farsa ?
No me refiero a sus consecuencias físicas, esa máscara que envejece y se agrieta, en la que el pelo va encaneciendo.
Es parte de la teatralidad que va unida a la vida, la arruga es real y por eso entramos a fondo en el engaño.
Madurar suele verse como la llegada a un territorio de certidumbres, seguridades, valores establecidos, poderes sólidos, fronteras fortificadas.
El anciano venerable de barba blanca,  ¿ verdaderamente aprendió a vivir, se le despejaron sus más profundas dudas, consiguió armonizar corazón y mente, vislumbró la verdadera paz, se hizo en verdad sabio?
¿ Y si todos permaneciéramos adolescentes, embriagados por el deseo, temerosos ante la incertidumbrel? ¿ Y si verdaderamente fuese la zozobra y la duda, la caducidad de todo lo vivo, la ausencia de algo permanente y estable, el movimiento hacia el desconocimiento- pues qué otra cosa es lo nuevo sino lo desconocido- , y si esa actitud humilde de " no sé “, de apertura mental, de no aparcar en la curva del camino, de no establecernos en ningún recodo, fuese nuestra verdadera naturaleza?
Quizá en esa asunción-la vida es movimiento, mi propio cuerpo va mutando-está la verdadera sabiduría.
Por eso los verdaderos sabios acogen a todos, comprenden a todos, no pegan bastonazos ni imponen tablas de ley, a lo más que llegan es a la humildad de desprenderse, cada día, de la sabiduría acumulada hasta el presente.
Sabiduría es desprendimiento.
El amor de hoy es otro.
El lienzo vuelve a estar en blanco.
El trazo renace original.

jueves, 5 de noviembre de 2015

MI CASA

Fueron cinco días en el valle, como si fuéramos monjes, allí nos sometimos al estudio de lo que éramos, siempre es duro abrir nuestras fronteras personales. Si se mantienen las cancelas cerradas no se puede entrar a barrer, y la enfermedad sucede tantas veces por acumulación asfixiada.
El sexto día, cada uno de nosotros abandonó el grupo, y en soledad, ascendimos por distinto sendero, hasta la gran montaña.
Allí tuve una visión clara de lo que debía hacer de vuelta a casa.

Pero no sucedió en la realidad como me dictó la revelación.

Sigo entrando cada día en mi casa, poco a poco los plátanos de la calle se han convertido en árboles de gran tamaño. Al entrar en casa parece que entras en la cueva. La arpillera del suelo está gastada y habría que cambiarla, pero la casa me recibe fiel y no demanda nada nuevo.
Hay varios secretos acomodados en su interior, secretos compartidos entre las paredes de los cuartos, la vida va pasando como los árboles creciendo, y los fantasmas vagan por las distintas estancias, pero son fantasmas inocuos.
En algún momento soñé con una casa de luz y transparente entre las rocas del cerro alto, dónde los halcones trazaran sus descensos y sus planeos y los vientos marcaran el pasar de las horas con su silbido.
Ahora ya no sueño nada, pues creo estar dentro del sueño, y estas precarias paredes gastadas podrían ser un modesto paraíso de paz, todo se va derrumbando con su propia belleza, en silencio, en un cierto olvido.
Bajo los sueños rotos late una humilde verdad aceptada.
El sillón tiene ya la forma curvada de mi espalda.
Y yo sigo abriendo la puerta del estudio con la misma incertidumbre.

SANTIAGO GIRALDA Y SUS MONTAÑAS





¿Será que empiezo a ser viejo?
Me ilusiona ver pintores nuevos, vocacionales que persiguen imágenes, que mezclan los sueños con lo real, que pintan universos personales diseminados en cordilleras montañosas. Siguen existiendo pintores, continua habiendo individuos que se encierran en sus estudios y pintan hasta la extenuación,
y nos entregan su éxtasis y su alegría, colores trascendidos que nos devuelven hasta el asombro de la infancia, la ilusión de ver un mundo nuevo y mágico. Quizá sentía que era Peter Pan el que me llevaba de la mano y surcaba con él los cielos azules y también los oscuros firmamentos estrellados. Y  me hizo visitar una gran montaña por el día y aguardamos el tiempo necesario hasta ver la misma cumbre en la misteriosa nocturnidad.
El pintor Santiago Giralda pinta con la seriedad con la que juegan los niños, su pintura está férreamente estructurada, el azar de las mezclas multicolor está dirigido con el temple del mejor director de orquesta, el color vibra en el lugar exacto, la composición se expande creando la sensación de un mundo en el que vamos penetrando.
¿Y la materia? La materia pictórica que va superponiendo y quitando... Hay una lucha visible, la lucha del sensual que no quiere prescindir de los sentidos, pero que intuye que su gran virtud es también su gran peso, su lastre, su freno... Y quizá por ello, quizá intuyendo, quizá ignorando, quizá vislumbrando, acuchilla las masas de color y nos vuelve a presentar el lienzo virgen.
Soñé por un momento esos mismos paisajes liberados de su propio peso, acariciados en el lienzo, pero esto último son ya las sensaciones del pintor  anciano que busca la levedad, como aquellos maestros chinos que buscaban la síntesis total en unas pocas pinceladas.
Y aparecían en el trazo mágico contenidas las montañas y las nubes, la tierra apenas era nada, y al ver los cuadros de los antiguos Maestros chinos, uno sentía que el misterio y la clave secreta de la vida  estaba ahí, en esos breves trazos liberados de materia. Y nos era otorgada la silenciosa revelación.
Quiero decir que el viaje de la pintura es largo, mejor ser viejos prodigio que no niños prodigio.
En cualquier caso, Santiago Giralda está inmerso en su propia aventura, me ha llevado con su mano impetuosa y fuerte al País de Nunca Jamás.
Él está entrando en su propia eternidad.

martes, 3 de noviembre de 2015

DONES

Gracias,
     por haber podido ver,
por andar los senderos,
  por haberme hecho pedazos,
porque necesité diluirme
y el olvido fue una primera necesidad.

Gracias,
  porque ya podría partir
 y sin embargo me faltan días para llenar los lienzos
y besos para poder amar sin disimulo.

Gracias,
  pues sé que los espejos mienten,
 y el corazón puede ser tan injusto,
y la belleza cegarte,
y el resplandor imantarte hacia el error.

Gracias,
  porque ya soy mi viejo conocido
  y también el recién nacido,
y el antiguo muerto,
 y el tonto de capirote de siempre,
y el que pronuncia palabras dictadas
que no sé de dónde vienen,
 y no me pertenecen
 pero me constituyen.





lunes, 2 de noviembre de 2015

ASCENDIENDO


Justo Gallego, tuvo una tuberculosis, se curó, fue monje, se salió, pero hizo una promesa y dedicó su vida a construir una catedral heterodoxa. No es albañil, ni arquitecto, pero ha construido su sueño en Mejorada del Campo, en un terreno que heredó de su familia. Un sueño a la gloria de Dios.
Llegas allí y ves lo que hace la fe, el que quiere saber acaba sabiendo, aunque no sepa, el que desea hacer se convierte en acto y el acto dibuja su forma genial irregular de cúpulas y torres, de materiales de deshecho, de fantasía hecha realidad.
La necesidad de escalar hacia el cielo azul, de trascender, de ponerse en contacto con la máxima belleza, la bondad y la inteligencia infinita, pronunciemos el nombre de Dios, lo necesitamos como el pan, como el oxígeno, como el afecto.
Y de Mejorada del campo hacia Siguenza, de una catedral a otra, la piedra rubia y roja, las torres otra vez tocando el cielo, el silencio multicolor de las vidrieras, la paz conseguida en orden.
Y muy cerca, la Peña del Uso, la misma piedra roja y ocre con la cual se construyen las catedrales, bajo el Castillo de Siguenza, en el cañón de piedra, la naturaleza rocosa buscando el firmamento.
Todo nos mueve hacia arriba.
Con Belén y Carchín, con Bao y Mushka, un día lleno.


jueves, 29 de octubre de 2015

DESAPRENDER

Entran en el paraíso con su herencia resquebrajada, aprendieron a vivir alimentándose con comida amarga. Eso les constituyó, les formó, y ese sabor es como su propia sangre. Huelen la amargura y todo su ser es querencia, regresión a su origen.

No es fácil desaprender.

LLevó muchos años aprender a pervertirse, pasan muchos años hasta que uno se purifica.

Pisas el paraíso y la hierba mullida acaricia los pies, la visión habitual de diez metros no encuentra muros en kilómetros, el horizonte está limpio.
A la mujer mal tratada le besan la mano, su sonrisa llega por fin a ser bien acogida.
Un anciano nos devuelve nuestra identidad y no nos pide nada a cambio, es nuestro benefactor, quiere saber de nuestras vidas, escucharnos, pasear con nosotros.
La vida se está regenerando.
En el cielo apanas hay una nube suspendida, va pasando.

ESTRELLA

En los asuntos esenciales, la voluntad tiene poco que hacer, las cosas suceden en una misteriosa manera, al margen de nuestros deseos y nuestras proyecciones.
Quizá por eso nos aferramos a la vida, pues nos supera, nunca dominamos la materia que se nos escapa  multiforme.
Generosidad en el derroche, hay que vivir gastándose, siempre mejor que oxidarse.
Y hay una voz interior que está muy por encima de realidades supuestas, nadie puede convencer a los que persiguen a su rutilante estrella.
Se cruzarán los balazos, aparecerán socavones, pero cuando el alumbramiento está en lo alto brillando, el sendero está marcado.
Confía.
Nunca hay final.
Tampoco meta.

martes, 27 de octubre de 2015

CÁNTICO

Los hay que tienen el reloj biológico adelantado,
en el coito sólo buscan su propio orgasmo y cuanto antes mejor,
terminan todo antes de tiempo,
          siempre,
 menos cuando están jodiendo a todo el mundo,
para eso si se toman su interminable espacio,
persiguen la envoltura de las cosas,
los números de las estadísticas,
el vértice superior de los triángulos,
la cúspide de las montañas que jamás quisieron escalar,
desprecian a los humildes,
creen que el bondadoso es estúpido,
y al inteligente lo llaman loco,
mundo de listos,
fatuos,
tramposos,
hay una invasión por todos los lados...

Pero seguirán creciendo los lirios en el campo,
seguiremos haciendo pan,
y las aves cruzarán los cielos en uve,
y los buenos amantes harán el amor hasta fundirse abrazados,
y los pastores, sentados en la roca , junto a sus perros, mirarán más allá del horizonte,
y se unirá su silencio, en el aire, al cántico de los monjes,
en el extremo opuesto del mundo.

domingo, 25 de octubre de 2015

CUMPLEDÍAS

Celebrar que tengo ojos y están los colores,
Que tengo la boca llana de palabras y de besos,
Que Pit, Diego y Reyes vuelan rutilantes sin necesidad de piruetas,
Que Fray Martín nunca se olvida de mi, ni yo de él,
Que todo es como es, aunque yo no entienda,
Que el cielo se rompe y la luna se quiebra
Y el corazón se desintegra y vuelve la paz del latido calmo,
Acompasado , imperceptible.

Y que, quizá, entonces, se nos concede el olvido.

Que puedo andar por los senderos intrincados,
Que puedo atravesar la noche oscura,
Que mi rostro se va llenando de grietas,
Y mis ojos cada vez tienen más caída.

Y la luz ya no es de color ninguno,
Como la sonrisa sin fin de ella.

Pues he vivido ya varias muertes y resurrecciones,
Varios hechos incomprensibles,
Y he respondido con suavidad a los violentos
Y me he arrodillado junto a los enfermos
Y me han bendecido desde el otro lado.

Y sigo en el recreo,
Con la camisa por fuera,
Los cordones desabrochados,
Y las coderas gastadas.

viernes, 23 de octubre de 2015

PONIENTE

Días en que no sé si estoy alucinado, descubriendo un mundo nuevo, o con la certeza de que en un rápido pasar, ya no estaré en este planeta Tierra.
Volviendo, a la caída de la tarde, desde Toledo a Madrid, la luz de poniente ilumina los edificios de las ciudades dormitorio de Madrid, el campo abierto rodea las nuevas construcciones, las montañas violetas tras los enjambres de los edificios, la marcha veloz y silenciosa del coche, la música sonando, la belleza en todo.
Y no sé si saludo o me despido.

miércoles, 21 de octubre de 2015

MAS ALLÁ

“ Carpe diem”, vive el presente, aprovecha el momento, esa es es la única realidad, lo demás es fantasía...
Pero eso no sólo es así, el hombre debe mirar hacia su horizonte personal, la motivación está más allá del ahora en tantas obras humanas que han trascendido, la meta es a veces invisible, y lo que nos lleva al acto es la fe en lo que no se ve pero se siente.
El camino es palpitante, miramos hacia atrás y agradecemos a los que nos pasaron el relevo y nos iluminaron con su candil, y tras el cambio de rasante el paisaje es interior, lo llevamos dibujado en nuestro corazón vidente.
Luego la tierra y los cielos nos sorprenderán y es la imaginación la que quedará, diminuta, en un pasado remoto.

lunes, 19 de octubre de 2015

DISTINTOS TIEMPOS

 El maestro anciano, el maestro de los autorretratos que utilizaba de modelo su propio rostro para apurar hasta el máximo, siempre me decía que la pintura hoy no podía ser eso, ese trabajo de días sucesivos, capa tras capa, profundizando pacientemente, síntesis de momentos, acumulación de estados de gracia, de miradas del que mira y del que posa, pintura clásica en el mejor de los casos...
Creía que el tiempo acelerado que vivimos, nos reclamaba una pintura impetuosa, rápida y sintética, una impronta de fuerza gestual.
No lo sé, creo en las dos maneras, tiene autenticidad profundizar en el sentimiento de siempre, ir contra corriente del tiempo acelerado, otorgándole a los días templanza y lentitud.
Y también pintar titánicamente lienzos gigantes, mover los colores a brochazos grandes, para ir mostrando la mera presencia del rostro, un retrato cada día, y uno nuevo mañana. Ir al compás del tiempo que nos ha tocado vivir que se va devorando todo a la velocidad del vértigo.
Todo puede ser válido, todo menos el mandamiento y la imposición.
Las modas se crean, no se siguen.

jueves, 15 de octubre de 2015

LIGERO


 Árboles que se abrazan con la tierra y los cielos,
 nubes que rozan los cerros.

Cuerpos que se funden el uno en el otro,
corazones desbordados,
palabras que dibujan nuestro contorno
y lo abren,
y lo lanzan más allá.

Su canción en mi,
                  su verso,
                      sus colores,
                             su sonrisa.

Todo es un sueño pasajero,
su luz ya está en el otro lado.

Visitaré,
  algún día
    a los míos,
como una simple ráfaga,
                            una estela,
                                  un vuelo no más.

martes, 13 de octubre de 2015

APARICIONES

Al Caserón de Berango se entraba por un camino recto, la entrada tenía la gran puerta siempre abierta, su muro  rematado con sus dos bolas redondas de piedra en lo alto. El sendero gris avanzaba hacia la casa, sombreado por los altos plátanos abovedando el cielo y tamizando los rayos de luz. En la claridad del fondo, el abeto azul, en el centro del jardín. Nada más acabada la hilera de plátanos, se hallaba la casa de Isabel y Juan, los caseros. Allí merodeaban las gallinas y estaba su huerta. También los garajes, con el Opel negro, el Renault 4 rojo de la abuela Car y el Triumph Herald, amarillo y descapotable, del abuelo Pedro. Y la vivienda de Pacho, el mecánico. Al acabar la recta, el camino se curvaba ascendente, y los inmensos tilos dibujaban la elipse de entrada y bajada frente a la fachada principal de la casa y el jardín.
La  piedra revestida por la bugambilia vibrante, y los ventanales de las cuatro plantas hasta llegar a los techos inclinados y las altas chimeneas, quebrando sus perfiles escarpados contra la luz del cielo.
Llegábamos a finales de Junio, y volvíamos a Madrid a primeros de Septiembre.
Allí nací un nueve de Septiembre.
La casa estaba en el punto alto de la suave colina; tras la casa, el jardín crecía descendente hasta el caserío original, la gran huerta con sus frutales y la vaquería. En el caserío vivía Adela con su familia, se ocupaba de las vacas, de la huerta y del jardín.
Había dos bosques salvajes, llenos de zarzas y de helechos, de altísimos eucaliptos, avellanos, cedros y pinos. En el límite este, el camino rojo, por donde subíamos en la bici, y el descenso en la linde oeste, por el camino negro, paralelo al río Gobelas. Ambos de tierras oscuras. Entre medias, la bici avanzaba serpenteante alrededor de la casa, por sus curvas de senderos cementados.
Cada noche después de la cena, tocaba llegar hasta el último piso donde dormíamos. Debíamos subir por la escalera de madera negra, los apóstoles retratados en los cuadros, te miraban fijamente, con sus barbas y sus figuras majestuosas. En la primera desviación de la escalera, haciendo esquina en la penumbra, un guerrero con su armadura de hierro y su espada apoyada vertical sobre el suelo. En la primera planta, los dormitorios de los abuelos,  padres y tíos. Siempre la luz apagada, el espacio central de la casa iluminado por el lucernario multicolor de la vidriera del ático. La madera crujía con cada pisada, más al llegar a la proximidad de la capilla, allí el suelo desnudo, sin la protección de las alfombras y la moqueta púrpura, temblaba bajo los pies.
Se abría una pequeña puerta en el lateral y seguíamos subiendo por la escalera de servicio, hasta un descansillo con otra entrada a la capilla, en una tercera entreplanta.
Y ya el último tramo hasta el ático, allí la inmensa vidriera recibía, barandillada, la luz plateada de los ventanales inclinados del techo, luz blanca del día, negritud en la noche.
Había en el ático un ala nunca visitada, una puerta siempre cerrada, con un pasillo y varias habitaciones del servicio. Y ya nuestras habitaciones, distribuidas alrededor de la vidriera, con sus ventanas al jardín,  a la altura de las copas de los grandes cedros. Nuestra habitación daba al verde, al tenis, a las hortensias rosas y azules, las lenguas de gato violetas. Y al fondo el frontón, de un verde pálido y gastado. Por encima del muro lateral del frontón, la montaña. Y más allá un cielo reducido y a veces cruzado por una hilera quebrada y humeante.

Sucedió una noche, no sé que hora sería. Mi hermano Miguel dormía en la cama de al lado. Camas de madera azul con frutos labrados en la cabecera.
Las sábanas duras, hieráticas, se me pegaban al cuerpo sudoroso, dos señores vestidos de negro con sombrero bombín también negro, se sentaron en el borde de mi cama. En silencio. Los dos juntos. Permanecieron así una hora larguísima. Se levantaron, se fueron.

Desperté a Miguel, me dijo que le dejara dormir en paz.
Nunca volví a contar esta aparición, nadie me iba a creer.
Han pasado cincuenta años.
Me sigo acordando de aquellas figuras de negro, como si se hubieran sentado en el borde de mi cama esta misma noche.

TORRES EN MOVIMIENTO

Los rascacielos eran rosas y azul celeste, se movían en un baile y la juventud llenaba las ventanas y los balcones, los campos de trigo llegaban hasta el borde del asfalto, las espigas doradas trepaban por las pendientes alcanzando los primeros semáforos de Madrid. Los jabalíes merodeaban en el parque del oeste. Carlos M. B, mi maestro, vivía en su casa de Rosales, y paseaba por las terrazas llenas de gente, las acacias brillaban verdes. Su hijo había escrito un libro genial de aforismos y sentencias que nadie leía, páginas llenas de sabiduría; un joven poeta que ahora vagaba de un lado a otro, sin rumbo fijo, malgastando su vida y su aureola de incomprendido.
Yo estaba en una de esas terrazas, en una mesa, con una mujer que escuchaba mis palabras en otro idioma.
La realidad cambia de color por las noches y seguimos soñando.
Nada muy distinto del acontecer diario.
Algunos cambios en el mapa, algunos cambios en el corazón.

miércoles, 7 de octubre de 2015

APROXIMACIONES

Cada vez más convencido de que la pintura tiene que ser hoy una indicación. La primera aproximación, la pureza del inicio, el esqueleto encarnado ya desde las primeras pinceladas, la trama que sostiene la vida, con sus irregularidades, sus rotos y sus grietas, con su geometría irregular, su exactitud. Y nada más.

martes, 6 de octubre de 2015

TRAS LAS IMAGEN

La pintura es un viaje solitario, una peregrinación sin compañía, un acto de fe pues ignoramos si lo que hacemos llegará a parte alguna y tendrá repercusión.
Llega un momento en que todas las explicaciones sobran, no me contéis los traumas de este pintor, ni me habléis de sus enunciados estéticos, dejarme en paz para poder mirar el cuadro en silencio.

Desde mi silencio a tu silencio.

Que no nos enturbien la mirada con tanta palabrería.
La imagen tiene su propia magia.
Veo poca pintura auténtica en las exposiciones.
Lo último que sí  me ha emocionado, es una exposición de fotografía del checo Josef Koudelka.
Emulsiones de plata sobre papel, y los horizontes urbanos fundiéndose en los cielos, los muros, las miradas gitanas, un cuervo colgado en la campiña, la silueta negra de un perro.
¿ Por qué pintar entonces ? Esa es la duda de todos los que seguimos usando los pigmentos, quizá sospechamos que la pintura es doble y triple , quizá pensamos que tras la imagen real que capta la foto, hay infinitas imágenes fantasmales.

lunes, 5 de octubre de 2015

FUGAS

Iba caminando por el pasadizo lleno de libros viejos, de vez en cuando me paraba y ojeaba alguno.
Finalmente acabé comprando”Biografías y Retratos" del olvidado Giovanni Papini.
¡ Cuánto sentimiento y sabiduría, cuánta soledad compartida, cuántas revelaciones permanecen guardadas en las páginas olvidadas de los libros!
Es otra corriente vital que circula subterránea.
 Corazones eternos,
  el mismo dolor de siempre,
     la misma fe,
 el mismo amor.
 Mareas que suben y bajan, lunas crecientes, cielos oscuros, silencios sonoros, cielos azules aguardando, lágrimas vertidas, la mirada al frente, la sonrisa del que sabe que no sabe, y ya nada importa, todo se fue, todo llega.

lunes, 28 de septiembre de 2015

GRANDES ESPERANZAS

Veía “ Grandes Esperanzas”, adaptación cinematográfica de la novela de Charles Dickens, novela apasionada y romántica, iniciática, que trata la forja dura de la propia identidad, los abismos del amor, la escalada social, el origen de la propia sangre, la orfandad, el sueño y la estrella que persiguen los que quieren romper sus fronteras personales, desde el origen humilde a la opulencia y la belleza que proporciona el poder. Es natural en el ser humano progresar, escalar hacia la mejora, y no sólo importa hacia dónde se va , sino cómo se llega, qué se deja uno por el camino. Ya lo dijo Jesús, “ De qué te sirve ganar el mundo, si pierdes tu alma”.
Y pensaba en la dirección contraria, en el heroísmo inverso. No en el hombre humilde que lucha por armarse y acumular, sino en el hombre que nace en la abundancia y lucha por despojarse de lo material. En el ser que recibe la iluminación de liberarse, en el ser humano que emprende el camino del desarme y el desapego, menos romántico, menos novelesco, más escaso y extraordinario, como remar contra corriente.
Quizá la historia del Buda.
En los dos caminos hay un punto común de desarraigo, de soledad, de exilio.
El que lucha por llegar, acaba construyendo su palacio.
El que lucha por liberarse se funde en la infinita luz de la no forma, en el horizonte difuso y dorado del cuadro imposible de Turner.
Y este último camino es sin fin.

martes, 22 de septiembre de 2015

UNA CANCIÓN

Sucede en una habitación blanca de hospital. La anciana de 92 años yace moribunda y entubada en la cama, su marido se levanta de la silla de ruedas y la envuelve con sus caricias, suena la canción “You´ll never know”, y ambos, balbuceando, la susurran, apenas tienen voz, se declaran su amor, es la canción que a ella le consolaba cuando él estaba en la segunda guerra mundial, e ignoraba si su amor regresaría de la batalla, quizá viviera, quizá estaría ya muerto.
Regresó y vivieron toda la vida juntos. Ahora a los 90 años ya no se sabe quién es el hombre y quién la mujer, los sexos de ambos se han difuminado, la decrepitud es evidente, se están despidiendo de la vida, la muerte es inminente, no hablan de dinero, ni de posesiones, ni de triunfos o fracasos, sólo se declaran su amor, escuchan su canción: la vida desintegrándose de toda superficie visible, la vida eternizándose en amor y melodía.

sábado, 19 de septiembre de 2015

UN RELOJ DE BOLSILLO

Zoran era húngaro, trabajaba de peón en el campo, solía barear los olivos, recolectar las viñas, y se ocupaba también de dar de comer a las vacas. Conducía el viejo tractor con delicadeza, nunca tenía averías, lo limpiaba y lo engrasaba como si fuera nuevo. Cargaba el remolque de pienso y las vacas se acercaban a él familiarmente cuando rellenaba los comederos en los prados largos.
Tenía buena pinta, alto y desgarbado, con una tez pálida y ojos grises, su pelo cano siempre muy corto y su cara angulosa y huesuda.
Me narraba historias sencillas de su juventud, con un lenguaje nítido y elegante, eran historias tristes sin dramatismo ni sentimentalismo, parábolas de un apóstol sin iglesia. Dormía en una habitación blanca, junto al establo de las vacas, con un pequeño ventanuco que daba a la sierra, siempre tenía la ventana abierta, en cualquier estación del año. 
Se había hecho una pequeña estantería de madera en la que reposaban dos libros de cuero muy gastados y un reloj de bolsillo que nunca llevaba consigo.
Una mañana , muy temprano, recién salido el sol, me esperaba en la puerta de casa.
Venía a decirme adiós. Fue conciso en la despedida, y me dejó como recuerdo su reloj de bolsillo.
Le echo de menos. Esas historias que me relataba en el campo, o junto a la lumbre en invierno, han ido creciendo en mi interior. Son relatos despojados, potentes, me gustaría tenerlos en un libro para recordar sus exactas palabras, su belleza desnuda, su grave voz irremplazable.
Ahora, cuando me tengo que poner chaqueta, llevo en el bolsillo interior el reloj de Zoran.
Y late matemático, tic, tac, como sus palabras secas que calentaban el corazón.

martes, 15 de septiembre de 2015

EL OTRO

No entendía por qué el trabajo diario no le daba resultados, la vulgaridad se le acumulaba persistente, capa tras capa de óleo, era como entrenar lo fallido.
Y sin embargo, cuando visitaba a su colega pintor,( que deambulaba por las calles y cerraba el estudio durante días seguidos, como si no le importara su oficio, sin ánimo de exponer ni mostrar su obra), entonces, frente a los cuadros de su amigo, clamaba contra la injusticia del destino, aquellos cuadros del otro estaban tocados por la gracia, y eso era así, inapelable, inexplicable, allí estaba el temblor de la verdad, la humilde majestad de la vida.

NO PRONUNCIES LA PALABRA

¿ Qué es la bici ? ¿ Un cuadro de carbono plateado con pedales para alejarme de la decrepitud ?
¿ Qué es la pintura ?  ¿ Un sueño real de pigmentos para construir mi tierra prometida ?
¿ Qué es el amor ?  ¿ verdaderamente lo que rompe mis fronteras personales ?
¿ El otro cuerpo para cubrir mi propia calavera?
¿ Qué buscas ?  ¿ Qué es eso que nunca acaba de estar ahí ?
¡ Ah ! Lo sabes tú, lo sé yo,
persigues la misma cosa de la que huyes,
no pronuncies la palabra, por una vez se de verdad elegante y guarda silencio.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

UN PINTOR ORIGINAL

Nos abre la puerta de su casa-estudio, Jerónimo es menudo, no tiene edad, su mujer June, permanece en la sombra,  es suave, una sonrisa acogedora.
Jerónimo pinta la mayoría de sus cuadros en superficies pequeñas, en aluminio ligero. Su estudio es pulcro, impoluto. Cajas de papel duro y blanco donde duermen a oscuras sus cuadros. Nos saca con delicadeza el primero, lo pega en la pared y así lo vemos, y el pequeño cuadro hace vibrar toda la estancia.
Desde el primer momento entras en un universo único, una vivencia relatada en la intimidad,
no es un discurso solemne, es la vida diaria de un hombre que está cerca de las cosas sencillas: él delante de su caballete, él durmiendo junto a June, el bello rostro de su mujer y la delicadeza inmensa de unas manos, la historia y el acontecer de una pintura que partió de una referencia figurativa y acabó en un laberinto puntillista y luminoso, la abstracción como una llegada imprevista, una aventura incierta.
Sus cuadros son sencillamente emocionantes porque son verdad.
Jerónimo Elespe pinta pacientemente, no es un grandilocuente ni un miniaturista, sus cuadros concienzudos jamás pierden la frescura de la emoción, vibran temblorosos, nunca entran en la cárcel de lo formal ni en el arrebato de lo gestual. Sin ninguna palabra altisonante, con la humildad del franciscano, el pintor consigue que  la realidad vaya entrando en el terreno atemporal de los sueños, todo es envolvente, física cuántica, misticismo silencioso, ya no sabemos si vivimos en la luz del día o en la nocturnidad refractaria.
El ying y el yang, lo denso y lo leve, realidad y abstracción, la corriente interna de la vida, lo que recuerdas justo antes de morir, lo que vives de verdad, de eso trata esta pintura extraordinaria y única.
Cuadros que van creciendo en nuestro interior, que permanecen latentes.
Se necesitan muchos años de pintura para que un cuadro terminado tenga el arrebato de lo iniciático.
Él lo consigue.
Nos habla al oído, la revelación nos llega desde su relato autobiográfico, no hay egocentrismo, sólo común hermandad.
La estancia está abierta, podemos entrar, con él,  en el país de nunca jamás.

martes, 8 de septiembre de 2015

RAFAEL NADAL

Nadal ha dicho, después de su última derrota en el US Open , que a pesar de no estar durante este último año al nivel de su pasado esplendor, no piensa cambiar de entrenador y seguirá con su tío Toni, su entrenador de toda la vida. Voces expertas le aconsejaban un cambio, sin embargo él prefiere seguir junto a quien ha forjado su leyenda, 14 grandes ha conquistado Nadal apoyado por su equipo de siempre, ha resucitado ya dos veces y piensa que es posible una tercera vez con trabajo y manteniendo sus raíces.
En las empresas americanas, un trabajador llega un mal día a su mesa de trabajo y se encuentra con todos sus papeles en una caja, con su ordenador bloqueado, no vaya a ser que filtre información confidencial y sin teléfono móvil. Es la forma de decirle que está despedido.
El Sr Florentino Perez,  monta una operación de compra venta de jugadores y utiliza a su portero titular, Keylor Navas, como moneda de cambio,- no eres más que un esclavo, negrito-, y sin previo aviso le obliga a cambiar de puesto de trabajo, de país y de ciudad en un solo día, con el solo argumento de que en el Manchester United iba a ganar más dinero. Cuando la operación falla, pide disculpas hipócritas para arreglar lo inarreglable.
Son los modos de esta época en que resultados y dinero son las únicas varas de medir.
Me gusta la elegancia de Nadal, ganaba él, pierde él, no busca responsables colaterales, sabe que la lealtad, la familiaridad, el afecto y el agradecimiento son mucho más importantes que los resultados. Todo eso es esencial, no lo es volver a ganar un grande, ya tiene catorce, mucho más de lo que él jamás soñó. Y además piensa que , junto a su equipo de siempre, volverá a ganar.
Creo que todo el mundo admira a Nadal.
Vaya ejemplo bonito.
Un ser humano que sabe ganar y perder y que jamás ha perdido el norte.
Me quito el sombrero ante el deportista, y sobre todo ante el ser humano.
Gracias Nadal.

lunes, 7 de septiembre de 2015

CON COLORES, SIN PALABRAS

Los cuadros me hablan, ellos son los que dirigen mis manos.
Las pinturas van ganando identidad propia, capa tras capa, erigiéndose independientes.
Quizá esos laberintos me lleven a territorios nuevos, a soluciones imprevistas.
Y cuando por fin llega la claridad, hay una seguridad inapelable.

Los cuadros se resuelven por dentro o por fuera.
En la juventud uno suele admirar y buscar la destreza formal, en la madurez importa menos la forma y más el latido interior.
Hay una belleza y una elegancia en la resolución del problema, hay una inmediatez, una sencillez, un desaliño necesario para que aflore la esencia. No hay teatralidad ni maquillaje, sólo la pureza del pintor en su proceso de depuración. El pulido posterior, la exquisitez del bruñidor, todo eso, a una edad, ya no importa, no hay tiempo que perder en orfebrería.
La presencia de la verdad aparece, la búsqueda cesa. La sombra de nuestro ser ha desaparecido, por fin somos invisibles, queda sólo el milagro de la pintura y la revelación.
Apenas un apunte del milagro vital. 

jueves, 3 de septiembre de 2015

PINTURA

Hay una sencillez en el acto de pintar, una persistencia infantil en el acto de mirar, una inocencia y un asombro. No estamos ante el sabio ni ante el intelectual ni ante el gurú. La pintura, como la música, es anterior al discurso, es prehistórica, es física y te mancha las manos y el corazón.
Y para coger impulso hay que regresar hasta mucho antes del ayer.

miércoles, 2 de septiembre de 2015

SIN TÍTULO

El éxito suele estar indisolublemente unido al esfuerzo y a la voluntad, por eso es tan valorado. Pero hay miles de voluntariosos y esforzados que jamás conocen la victoria.
Lo esencial está, sin embargo, a la vista de todos, están las estancias abiertas, la vida misma es un presente, los cielos azules, la belleza que nos rodea.
La verdad suele esconderse, pura, en el corazón de los desheredados, el dolor limpia el alma de telarañas y de espejos, la pesadumbre te lleva naturalmente al desprendimiento del sufrimiento baldío. El amor verdadero está casi siempre más allá, no tiene adjetivos, o sería mejor decir que ignoramos si el balazo recién recibido nos quema o nos hiela la sangre.
El amor es invulnerable, ajeno a cualquier padecimiento, recibe sin límites, deja ir sin límites, acepta sin límites. Trasciende la frontera de la propia carne.
El éxito, sin embargo, no desencadena su propia depuración , es leve, grácil, acaricia, reconforta, llena las paredes de diplomas, de menciones honoríficas, uno puede llegar a creerse dueño de su propio destino, fuerte y poderoso.
Pero eso ya fue ayer.



viernes, 28 de agosto de 2015

SORPRESA

 Llevaban viéndose algunos meses. Un día, con mucho misterio, él le regaló a ella  un pequeño objeto envuelto en papel de regalo. Debía abrirlo cuando ella llegara a su casa y estuviera sola.
Así lo hizo, y se encontró una pequeña caja de madera llena de papeles de colores. Ella fue abriendo cada uno de esos papeles y leyendo, en cada una de esas hojas plegadas de colores distintos, uno tras otro los halagos más empalagosos que nunca hubiera imaginado. Al llegar al noveno de esos papeles, cerró la caja de madera y la tiró a la papelera.
 Nunca más volvió a ver a ese señor.

jueves, 27 de agosto de 2015

DESPEDIDAS Y ENCUENTROS

                                                                                                  Para ti M.C

Te querías ir hace tiempo,
pero perseverabas,
eras una rebelde obediente,
dejabas que pasaran los días.
No te gustaba la ventana a la que te asomabas,
tu naturaleza iba en contra de la inmovilidad en la que estabas presa.

Pero ya dejaste de beber y de comer.
No se a dónde te has ido
pero allá en dónde estés
estaré yo contigo.
No sé dónde permanezco yo,
me hago tantas preguntas y los cielos me devuelven silencios y nubes.
Pero en cualquier lugar por el que yo merodee,
estarás tú conmigo.

miércoles, 26 de agosto de 2015

DE DÓNDE ERES

                                                                                                                            A M.Castaño

Incapaz de compartir la degradación de los adultos, ha preferido vivir en la escuela rodeada de niños.
Escondida púdicamente en su misterio, silenciosa de si misma, se torna todo ojos y curiosidad cuando aparece el prójimo.
De su blancura astral y su físico escuálido, cabría decir que no tiene edad, que camina por un hilo entre la vida y la muerte o que es la niña de siempre jugando entre los demás.
Cocodrilos, gaviotas y ballenas de caramelo, nubes de espuma , azúcar y café como único alimento natural. Aire y sólo aire parece caber en tan menudo cuerpo. Eso es ella, una brisa que desaparece sin dejar rastro.
No es de aquí, piensas al verla. Pero si se ha elevado en soledad por encima de su fuego oculto es porque  no ha encontrado una fuerza terrenal a la inmedida de su pasión.
Parece así destituida de todo, dueña de un tiempo distinto, de un ritmo atemporal.
Y no puedes dejar de preguntarle: ¿ De dónde vienes y a dónde vas?. Y ella contestará que el cielo es violeta y que se olvidó de regar una rosa blanca.
Pero si le preguntas por ti o por mi, dibujará un círculo mágico y perfecto capaz de contener tu vida y la mía con una exactitud inquietante en el ayer, en el ahora y en el porvenir.
Alivia nuestras inquietudes, devuelve firmeza a nuestras dudas y reaparece junto a ti en épocas de transición, justo cuando se vislumbra una conversión.
Recuerdo un a tardecer en mi estudio. Cuando escuchaba su opinión certera sobre un retrato recién pintado, una hoja escrita cayó al suelo, se agachó para recogerla y de su camisa blanca apareció imprevisible un pecho desnudo y adolescente, alma asomada y visible en lo carnal.
Grabé para siempre así su imposible retrato:
Carne espiritual de luz lunar, rostro espectral de niña eterna, pecho desnudo, camisa y falda blanca, rodillas huesudas que seguían hacia abajo como dos finísimos y transparentes troncos de abedul, hasta llegar a unos pies calzados en unos zapatos de tacón pequeños y verdes como las manzanas brillantes y prohibidas del paraíso.
Tendría que ser un experto en la ciencia que estudia el origen del mundo y de la vida, para saber qué sucedió en el orden cósmico cuando ella nació. Pues se equivocaron de siglo, de lugar y de planeta.
No creo en la edad, ni en las clases sociales, ni en las distintas ciudades...pero existen.
A pesar de todas esas adversidades que el destino ha interpuesto entre nosotros, ella y yo hemos levantado nuestra historia , ya larga, desde aquel niño a quien ella enseñó a a leer y a escribir, hasta este hombre que hoy puede decirle en verdad “ yo te amo”.
Ella sabe que me debe su retrato y yo sé que nunca se lo haré.

* Escribí estas letras hace quince años, aparecen en mi libro “ Grietas (Apuntes de un pintor)
Esta mañana, 26 de agosto de 2015, ha muerto Maruja Castaño.
Ya descansas, Maruja, ya estás al fin en la luz, ya no extrañas nada. TQ.

miércoles, 19 de agosto de 2015

DESCONOCIDO

Y uno sale a pasear y el camino parece un desfiladero sin barandillas.
Y ese pasadizo arduo, ese purgatorio que se alarga hasta hacerse insoportable, va creando una segunda naturaleza, el corazón vehemente se va puliendo, la mirada empieza a divisar otras cosas que hasta entonces eran imperceptibles, ya no está enfocada en un solo punto absorbente e implacable, el ángulo de visión se va abriendo hasta ser un gran angular.
Y quizá entonces, en ese momento de desapego, en ese andar sin objetivo, uno esté acercándose , sin saberlo, a otra luz.
Ya se desprendió la pertenencia que nos hacía fuertes, la posesión que nos otorgaba la seguridad.
Dejar atrás lo formal, ir penetrando en el misterio que hay más allá de las apariencias, de los cuerpos, de los símbolos y los emblemas.
Aunque uno se sienta intruso en su propio cuerpo, ajeno entre familiares, visitante en su propiedad, extranjero en su tierra, extraño ante el compás del propio corazón.
No te voy a mentir,
yo tampoco lo sé.
El amor no entiende de certezas,
es sólo que ahora veo sin mirar.
De vez en cuando se posa un cuervo en mi hombro y por la noche canta un grillo en mi espalda.
Al amanecer no hay claves secretas ni dorados aforismos.
Dejo que el cuervo levante el vuelo y el grillo entre en su escondite.
Abro la puerta de mi estudio, el pincel roza el lienzo, y el silencio dibuja su sonido.
En este territorio sólo entran los iniciados,
no hay sitio para aficionados y tampoco para profesionales.
Fui a visitar a mi anciano maestro y él no me reconoció.
Yo ya no estaba en sus recuerdos,
así que durante un par de horas,
hablamos como si todo fuera por primera vez.






martes, 18 de agosto de 2015

ORIGEN

Las montañas azules, el cielo amarillo, la transparencia de la tarde, la nitidez de los relieves, todo parecía un escenario. Y ese sentimiento repetido, otra vez más, de estar aquí como un espectador, perplejo ante la naturaleza del misterio, extasiado ante tanta belleza, asombrado de nuestra propia constitución, ignorante del origen, sorprendido en el cruce de caminos contrapuestos, exiliado del remoto lugar perpetuamente cercano y borrosamente recordado por mi corazón.

jueves, 13 de agosto de 2015

VAPOR

En el despegue fue cuando lo dijo, que ya nunca sería igual que antes.
Como si todo no fuera eternamente nuevo.
Se esfuman las cosas entre nuestras manos.
Todo esto es verdad y es mentira.
Porque lo vivido sigue en nosotros.
Porque el hambre está ahí,
y la sed,
y el anhelo del absoluto.
Dios no está en los templos, ni en las cruces.
Podrán quemar todos los maderos y las iglesias,
pero Él seguirá eternamente.
No me gustan las cercas, ni las fronteras, ni los marcos de las ventanas.
Descansa mi vista en los ilimitados cielos,
en los horizontes sin fin,
pero nadie va a negociar con mi necesidad.
No me gusta la sabiduría enlatada.
Ni los sabios con su barba blanca y su túnica solemne.
Me gustan las mujeres fuertes que se pasan todo por el forro de sus faldas,
y cuando digo todo hablo de nuestro sentimentalismo, nuestro oro, nuestra mierda.
Y nos hacen ver que todo eso es nada.
Al final el agua resbala por la cara, evaporándose .
Y queda el frescor que no se puede guardar en los bolsillos.

lunes, 10 de agosto de 2015

LAS MOSCAS

Agosto, y había dejado atrás el bosque de Superbagnères, subía los últimos Km de la estación de esquí, pedaleaba las últimas rampas, mi respiración acompasada, mis piernas rítmicas, el sudor corría libre ya por todo mi cuerpo, un halcón cruzaba las nubes bajas de niebla para volver cerca de mi, sobrevolándome, y descendía rozando las cunetas, suspendiéndose otra vez en los acantilados.
Y las moscas, un pequeño ejército de moscas, en mis manos, en mis orejas, en mi frente, en el cuello, en las piernas, en los brazos.
Estaban ahí para romper la armonía del sufrimiento rítmico, poco tenían que ver con la mística del dolor o de la resistencia física y mental. Subía mirando de frente a la cima, sin miedo, eran las moscas el único elemento discordante, me impedían concentrarme, rompían el hechizo de las cumbres.
¿Qué pintan aquí las odiosas moscas? Pegajosas e insistentes, acosaban a las vacas y a los caballos, libres en las praderas altas y desnudas. Se enganchaban a mi ascenso y revoloteaban mi lenta subida.
Luego en el descenso, bajaban como polizontes en mi maillot, todas juntas y apiñadas en mi espalda.
Dentro de unos años, recordaré esta subida, los hayedos verdes, las pendientes duras y empinadas, las curvas escarpadas del camino, los valles lejanos allá abajo, el vuelo del águila, los bosques diseminados y sus praderas, el ritmo de la ascensión, la plenitud física.
Pero ahora quiero nombrar a las moscas.
Es la circunstancia externa que se cuela siempre, la pega imprevista, el nudo con el que no contábamos.  La pesada burocracia que nos impide mirar hacia lo alto.
Y rompemos el equilibrio a manotazos, y las moscas siguen ahí, y la bici se tambalea y rompe linea y lo adjetivo acaba siendo absurdamente sustancial, nos persigue y perdemos trayectoria.
El maestro zen capturaba las moscas en vuelo con sus palillos sin alterar su meditación.
La belleza inmensa de la montaña perturbada por un insecto.
Algunos acaban viendo sólo moscas.
Otros la cumbre recortada contra el azul del cielo.
Pero las moscas existen.

LIBRES

Es curioso cómo se parecen, hasta confundirse, los contrarios.
Veo una imagen bellísima del artista Ai Weiwei, es una foto que él mismo ha colgado en Instagram.
Aparece él con su hijo flotando en una piscina de Munich. Los dos mirando al cielo, unidos sus vientres, las cabezas en extremos opuestos. La figura del hombre maduro inmensa, la del niño, grácil y menuda. Les rodea un agua ultramar, roto el azul por un leve oleaje de espuma blanca. Los brazos abiertos pierden sus formas en la vibración del agua, la cabeza del niño flota con unas gafas acuáticas de espejos azules, la cabeza del padre emerge rotunda y craneal.
¿ Están en el agua o en el espacio azul rodeados de estrellas y constelaciones? ¿ Miran hacia arriba o hacia dentro de si mismos? El azul que les rodea no tiene bordes, está abierto hacia el infinito; es el verano, estamos en Agosto, pero ellos están en alguna otra parte, en su propia felicidad, así que ellos ya han burlado al tiempo.
Ai Weiwei ha permanecido, primero encarcelado, y luego retenido en China durante casi un lustro. Nada mas recobrar su pasaporte, viajó a Alemania para ver a su hijo.
Es el momento de la libertad y la gloria del reencuentro, los cuerpos se diluyen como si regresaran al origen de los tiempos, antes del inicio. Desintegrándose en el éter, en la nebulosa del amor, un padre con su hijo, libres ya de cualquier cárcel, de cualquier barrera, de cualquier planeta conocido.